[Primero que Todo, siempre he dicho que mi Redacción es mala -__-, y no soy escritora, esto lo hice por ocio. así que no quiero criticas x3]
~ La chica luz de luna. ~
Aquella noche salí a dar un paseo por aquel conocido bosque, el cual todos los de mi pueblo hablaban –el bosque luz de luna-, ya que de noche se pueden ver en el cielo las más hermosas estrellas fugases, y la luna en toda su magnificencia. Así que decidí ir a ver como es y camine por muchos lugares, los cuales eran iluminados por una hermosa luna llena. De pronto observe algo a lo lejos, era una silueta femenina la cual se acercaba cada vez más a donde yo me encontraba. Su manera de caminar era algo torpe, con sus ojos idos, y una exuberante cabellera.
Caminaba como si no tuviera un rumbo –creo que se encontraba igual de perdida que yo-, arrastrando su largo traje de color blanco, el cual la hacía ver de un aspecto algo melancólico, pero elegante. Yo la miraba mientras se acercaba lentamente hacia mí, tenía unos rasgos tan bellos y delicados, los cuales podrían hipnotizar a cualquier hombre y yo no podía parar de mirarla, era realmente hermosa. Ella se acercaba mas a mí, que hacía que mi piel se pusiera como las de las gallinas, miraba como movía suavemente su traje – como queriendo no ensuciarlo- al compas de sus pasos.
En ese momento pude ver sus ojos tan dulces y a la vez perdidos – eran como dos dulces esmeraldas queriendo ser pulidas- y su mano tratando de alcanzar mi rostro. Yo solo note un suave calor en mis mejillas, no sabría como describir lo nervioso que me encontraba en ese momento, tan solo de ver su hermosura. Ella poso su mano en mi rostro varias veces, mirándome dulcemente, se veía tan frágil, que en unos segundos cayó a mis brazos –la sostuve fuertemente-, la recosté en el suelo, dándole algo de aire con mis manos – ya que no sabía qué hacer en ese momento-. Ella abrió sus ojos lentamente, volviendo a poner su mano en mi rostro, con esa misma sonrisa que me hizo enrojecer. Muy nervioso quise preguntarle algo, pero ella dulcemente me hizo un gesto de negación con su cabeza, yo solo contemplaba su belleza, al ver su cabellera esparcida por el lugar -en aquel bosque donde nos conocimos- y su lujoso vestido, el que me hacía pensar que aquella joven podría ser una princesa, una encantadora princesa de blanco.
Yo la observaba en silencio, y de pronto me miro, y se acomodo en mi regazo y cerro sus ojos queriendo descansar, podía sentir su respiración saliendo de esos labios tan bellos, y yo, algo nervioso la cubrí con mis brazos –aunque muy nervioso- y pensar, el de donde podría ser tal bella chica, así que espere el momento en el cual ella quisiera hablarme.
Las horas pasaban y yo descansaba junto a ella, juntos bajo este hermoso cielo lleno de estrellas –nunca había estado así con alguien- y una luna llena tan brillante, y además acompañado de una hermosa chica, siendo que ¿yo? ¿Con una mujer tan hermosa? Eso es algo que ni en mis mejores sueños ocurriría, ya que no soy un joven con grandes atributos.
Mientras yo seguía admirando las estrellas la joven despertó –muy nervioso la mire- y ella pasó dulcemente sus manos en su rostro, y sus labios lentamente se abrían –tal vez para contarme algo- y dijo estas palabras. “De esta manera se puede contemplar la luna desde aquí” y también dijo algo como “De tal alto he caído, por favor ayúdame a volver” –se notaba una tristeza en su rostro-, yo solo la miraba, sin entender sus palabras.
Después de esas palabras, ella no dejo de contemplar el cielo –no sé a qué se refería con eso- y alzo su mano en dirección a la luna, como queriendo alcanzarla, podía ver como lagrimas brotaban de sus ojos, y yo la abrase queriendo sanar su tristeza, Ella correspondió mi abrazo de la misma forma, y pude escuchar cada lagrima, y además sentía su cuerpo temblar, en ese momento le pedí si podía ayudarla –no soporto ver una chica en este estado- y la joven acerco su rostro muy cerca del mío y me sonrío dulcemente, y se lanzo hacia mí con un gran abrazo –realmente quede sin habla en ese momento-, nos levantamos del lugar para poder llevarla a su hogar.
Caminamos durante esta interminable noche de luna llena, ella caminaba junto a mí, solo quería que yo siguiese el camino que mas iluminado se encontraba –en ese momento pude notar algo extraño-, ella al momento de acercarse al brillo de la noche, su cálido cabello comenzó a brillar de una manera extraña, yo me sorprendí, así que me hice el valiente y le hice unas preguntas. Fuimos a sentarnos para conversar, le pregunte algo nervioso su nombre, y como puedo ayudarla, ella voltio su rostro hacia mí y dijo: “lo siento por no a verlo dicho antes, mi nombre es Amalia y he venido de aquel lugar –ella apuntaba la luna-, quise salir de mi hogar, conocer lo prohibido, lo que tanto me ocultaba mi familia, ya que cada luna llena se puede acceder a este lugar, a tu lugar, pero me he sentido muy débil aquí”. Yo no podía creer lo que ella decía, aquella joven ¿Viene de la luna? No puedo creer, pero al ver con tal afirmación lo dijo, con tal seguridad, y aun más, el ver brillar su cabello cuando se puso al contacto de la luz, no hice más que creer en sus palabras, y esa noche le sonreí y le conteste: “mi nombre es Julián y yo te ayudare en lo que necesites”.
Seguíamos caminando en aquella noche, llegamos a una hermosa laguna, donde se podía ver la luna en todo su esplendor, Amalia corrió hacia a la laguna, y en ese momento todo su cuerpo comenzó a ser iluminado de un gran resplandor, ella camino sobre aquella agua muy feliz, y comenzó a danzar, moviendo sus hermosos cabellos y su elegante traje, yo no podía hacer más que asombrarme, pero alegrarme, al ver que se sentía mucho mejor que al momento en que la vi, se acerco a mí, tomo mis manos y me llevo junto a ella, sentía que mi cuerpo flotaba, era la primera ver que caminaba sobre el agua, pero al ver su dulzura y como entonaba una desconocida melodía solo me deje llevar, Amalia se acerco a mí, y me abrazo fuertemente diciéndome gracias –se ve tan hermosa bajo la luna-, me avergonzaba mucho, pero seguía danzando junto a la joven que aquella noche conquisto mi corazón. Danzábamos bajo una lluvia de estrellas, yo pensaba que todo esto había sido un extraño pero hermoso sueño, pero al sentir su cálida piel rozar la mía, me hizo dar cuenta que esto era real.
Solo faltaban unas cuantas horas para que ya amaneciera, y que acabara esta noche de luna llena, Amalia se detuvo y se acerco a mi diciendo que ya era hora de volver, al lugar al cual ella pertenece, yo muy apenado no quería que esto acabara, la tome con mis brazos y la cubrí con ellos, le dije que si algún día podría volver a verla. Amalia me miro y me dijo que cada vez que sea luna llena ella danzara para a mí, yo me alegre mucho y ella con sus delicadas manos tomo mi rostro y me dio un dulce beso –fue algo muy dulce-, yo miraba como mi amada se elevaba y comenzaba a brillar aun mas, levante mi mano para poner alcanzarla, pero ella se convirtió en brillantes estrellas fugaces, y alcance a escuchar unas palabras que decían: “volveré, te lo prometo”.
Después de ese día cada luna llena la esperaba en aquella laguna, donde danzamos felizmente, y Amalia llegaba alegremente con esa sonrisa tan linda que tiene. Recorrimos aquel bosque que nos unió, hablábamos tantas cosas, yo era tan feliz junto a ella, y ella junto a mí, hasta que una noche, ella no volvió aparecer, pero yo no olvidaba su promesa, la esperaba cada noche de luna llena.
Ya han pasado más de 10 meses, y aun no se qué le ha pasado, oh mi amada Amalia, pero de algo estoy seguro, de que la seguiré esperando, para que volvamos a danzar como la primera vez, bajo esta luz de luna.
FIN.
by: Saku






































































0 SakuMensajes:
Publicar un comentario en la entrada